Del tronco a la luz
1. Encontrar. Todo empieza fuera: en el campo, en la orilla del río o en la playa. Troncos, raíces y ramas que otros dejan atrás.
2. Escuchar la madera. Limpio la corteza y la suciedad, y estudio la pieza. La forma ya está dentro: mi trabajo es encontrarla.
3. Tallar y vaciar. Con gubia, radial y mucha paciencia abro huecos, vacío el interior y dibujo el camino que seguirá la luz.
4. Lijar y acabar. Horas de lijado a mano para que la veta y los nudos se vean en todo su esplendor.
5. Dar luz. Instalo la electricidad y enciendo la pieza por primera vez. Es el momento en que cobra vida.